Este templo perteneció a la Venerable Orden Tercera, una corporación de laicos que vivían de acuerdo a las reglas establecidas por san Francisco de Asís. Se tiene evidencia de que la Tercera Orden se estableció en Irapuato desde principios del siglo XVIII, pero fue hasta el año de 1772 cuando compraron el terreno sobre el cual edificaron esta iglesia. De estilo barroco, este templo colonial está dedicado a san Buenaventura.






