Fue construido en el siglo XVIII. Su portada principal se perdió cuando se construyó el convento de la Enseñanza a inicios del siglo XIX, al cual quedó integrado. El convento de la Enseñanza estuvo administrado por las monjas de la Compañía de María, orden femenina cuyo objetivo era educar a las niñas de la congregación de Irapuato. Actualmente el edificio del convento es sede de la Presidencia Municipal. El templo resguarda la imagen de Nuestra Señora de la Soledad, advocación mariana que fue elegida patrona de Irapuato en 1812, luego de que la población se salvó de ser saqueada por el insurgente Albino García. Este suceso fue considerado como una intervención milagrosa de la Virgen de la Soledad.




























