Este templo es una muestra de la arquitectura neoclásica del siglo XIX. Este estilo tomaba su inspiración de los antiguos edificios griegos y romanos. El pórtico de columnas dóricas de este templo es un claro ejemplo.
Pero por testamentos encontrados en el Archivo Histórico Municipal de Irapuato, se sabe que a finales del siglo XVIII ya existía una capilla dedicada a san Francisco de Paula que se encontraba en mal estado. Fue durante el siglo XIX que se reconstruyó tal como lo vemos hoy.








