La plaza Madero fue originalmente la plaza Mayor de la congregación de Irapuato. Fue alrededor de esta plaza donde se ubicaron los edificios importantes en los aspectos religioso y comercial, por ejemplo: la parroquia (hoy catedral) y los portales. Es hasta el siglo XX cuando se le denomina plaza Madero, en honor de Francisco I. Madero, iniciador de la Revolución Mexicana.
En esta plaza se puede apreciar la fuente de los Delfines o fuente Florentina. Según el cronista Genaro Acosta, la fuente fue traída de Guanajuato a mediados del siglo XIX (c. 1857) a petición del jefe político de Irapuato, el coronel Francisco Rocha (padre del célebre general Sóstenes Rocha).
La fuente fue colocada inicialmente en la plaza de la Tanda (hoy plaza Hidalgo) hasta que a mediados de la década de los cuarenta del siglo XX se colocó aquí. En la plaza del Baratillo de la ciudad de Guanajuato hay una fuente similar.






